John Fredy Nagles Soto
Comuna 10 – Neiva

Cerca de 400 familias, que durante este tiempo han habitado la Media Luna, podrían ser desplazadas por el mismo Estado. Mediante el Decreto 0473 del 13 de junio de 2014, el alcalde Suarez ordenó iniciar con el proceso de legalización de los asentamientos subnormales de Palmas 2, Las Camelias, Sector Barreiro, San Bernardo del Viento y Neiva Ya ubicados en éste territorio. Sin embargo, la política habla de reasentar, lo que significará cambiarles sus casas por pequeños apartamentos, “cajas de fósforos”, como ellos llaman, o en el peor de los casos, seguir siendo “ilegales” para acceder a derechos, pero “legales” para seguir pagando impuestos.
Otras pretensiones, otro destino
Aunque el Decreto 0473, el
cual deroga a su vez el 0935 de 2011, reconoce en su artículo 2, numeral 1, las
zonas de Palmas II y Neiva Ya con su regularización y consolidación como “zonas
residenciales integradas a la ciudad”, el numeral 2 del mismo artículo habla de
reasentar Las Camelias, San Bernardo del Viento y Sector Barreiro para “aprovechar
al máximo los lotes con aptitud para el reasentamiento de las viviendas que
puedan ser reubicadas dentro de las mismas áreas objeto de estudio”, explica el
documento.
A primera vista podría sonar
muy beneficioso para sus habitantes, pero un documento técnico conocido como
‘Diagnostico y Propuesta Urbanística de Formulación para los Desarrollos
Subnormales Las Camelias, San Bernardo del Viento, Sector Barreiro, Palmas II y
Neiva Ya’ producido en abril de 2014, describe las reales pretensiones de la
norma. En el caso de Las Camelias, lo que realmente se reconoce para el proceso
de legalización es la zona donde se levanta hoy la escuela y la iglesia, pero el
resto de área queda descartada del proceso de legalización.
Lo paradójico en esta situación
es que en la zona no reconocida para legalizar en Las Camelias serán construidas
las 43 torres de apartamentos a donde éstas y otras familias de la zona serán
reasentadas. Según el mismo
documento técnico en su página 131
incido 4.17, la Administración
Municipal solicita a esta comunidad ceder los lotes donde hoy se levantan sus
casas para la construcción de las torres.
Dentro de las conclusiones
que, a juicio de los análisis realizados por la comunidad, son contradictorios,
esta que “los asentamientos Las Camelias, Sector Barreiro y San Bernardo del
Viento se encuentran aproximadamente en un 56 por ciento afectado por
exclusión, un 25 por ciento por restricción baja y un 19 por ciento por
restricción media de conformidad a la zonificación ambiental”. Sin embargo, el
mismo documento, en su sección de diagnóstico nos revela otra realidad en el
territorio:
...
Ahora bien, si el
documento técnico financiado por la Administración sustenta que estos tres
asentamientos están “afectados por exclusión”, ¿porque en la estadística dice que
más del 73 por ciento del territorio en Las Camelias, 77 en Sector Barreiro y
43 en San Bernardo de Viento, no cuenta con ninguna de las afectaciones
enumeradas?. En éste sentido y para mayor claridad, si estos tres sectores se
encuentran en zona de alto riesgo, como lo muestra este mismo documento
técnico, ¿Por qué pretenden construir 43 torres de apartamentos a sabiendas del
alto impacto ambiental que una megaobra con esta podría ocasionar al
ecosistema?
Desconociendo la historia
Según relatan
investigaciones académicas realizadas por centros de estudios, la zona, que
desde 1995 se conoce como la Comuna 10 de Neiva, fue paulatinamente urbanizada
por personas desplazadas, quienes compraron grandes extensiones de tierra a sus
antiguos dueños, la familia Barreiro. El primer barrio levantado al oriente fue
Las Palmas en los años 70’s. A partir de allí ha venido creciendo la zona,
hasta llegar a mediados de la década de los 80’s cuando se inicia a urbanizar
la hoy llamada Media Luna, cerca de la margen izquierda de Las Ceibas.
Por más de 30 años, los actuales
habitantes de Las Camelias, San Bernardo del Viento, Palmas II, Sector
Barreiro, Neiva Ya y demás sectores han venido consolidando comunidad en
convivencia amigable con el ecosistema de la zona. En el caso del Sector
Barreiro, el derecho de propiedad el municipio lo adquirió por medio de un
proceso de expropiación contra Bernardino Barreiro, mediante Sentencia del 29
de enero de 1993, proferida por el Juzgado Civil del Circuito de Neiva.
Es así que un grupo de
mujeres llamadas ‘Asociación de Señoras Amigas de Neiva’ le compraron a finales
de la década de los 80’s a su antiguo dueño, don Bernardino Barreiro. Luego
dividieron en lotes más pequeños y los vendieron a precios más módicos a
parceleros. Hoy, esos compradores gestaron desde entonces el asentamiento Las
Camelias. Para lo anterior, los habitantes de la zona cuentan con carta-ventas
que certifican la propiedad de sus lotes.
Desde entonces, la zona de
la Media Luna se ha venido poblando, donde sus mismos habitantes han
autogestionado sus servicios públicos básicos, su dinámica económica, social y
cultural, siempre respetando el medio ambiente. La iglesia, la escuela, el
polideportivo, sus campos de juego, sus parques, todo el equipamiento social y
urbanístico lo han autogestionado, en ausencia muchas veces del Estado. En medio
de esta situación, a quien quiere realmente beneficiar el alcalde Pedro Suarez
¿a la comunidad de la Media Luna de la Comuna 10 o a las empresas constructoras?
Por estas razones, la
comunidad de la Media Luna y de otras zonas de la Comuna 10 de Neiva marcharán
este domingo, 16 de noviembre, 8 de la mañana, desde la Laguna de El Curíbano
hasta la laguna Los Colores para exigir la derogación del Decreto Municipal 0473
de junio de 2014 y exigir entablar una mesa de concertación entre la Administración
Municipal y el Comité Cívico, escenario que integra a las comunidades afectadas
por el megaproyecto.
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